1907-1939 Años de formación y República

Jordi Falgàs

 

Las primeras obras de arte de Colomer podrían fecharse en 1925, cuando nos consta que participó en la Exposició Provincial d’Art del GEiEG con unos dibujos, pero o bien no se han conservado o bien no se han podido identificar. También podría haber dibujos y pinturas de su etapa de estudiante en la Llotja, en el Cercle Artístic de Sant Lluc y en la academia de Josep Aguilera, época en la que también sabemos que expuso a menudo con los Amics de les Arts. Algunas obras sin fecha que se han incluido en este capítulo podrían ser de ese período, sobre todo alguna naturaleza muerta o alguno de los paisajes de las afueras de Girona, pero su obra más antigua que se conserva, firmada y fechada, y hasta ahora inédita, es un dibujo de 1930 (núm. cat. 1, pág. 84). Curiosamente, es un retrato femenino, uno de los géneros que cultivó con más frecuencia y durante toda su vida. El dibujo podría haber sido hecho tanto en Girona, a principios del año, como en Bruselas, donde residió desde el mes de marzo. Es una obra que demuestra que Colomer ya era un buen dibujante: con economía de trazos y pequeños sombreados para dar volumen a las formas, consigue crear un rostro que, mirando fijamente al observador, tiene una fuerza cautivadora.

En los siguientes dibujos, de 1932, ya aparece el segundo gran tema de la obra de Colomer: el paisaje urbano de Girona, que también será una constante hasta el fin de su carrera. Resulta llamativo que Colomer no escogiera ninguno de los edificios o monumentos típicamente gerundenses sino que, en un dibujo y una pintura muy parecidos, optase por la fachada posterior del garaje Callicó (núm. cat. 2 y 3, pág. 84-85). El edificio, derribado en 1980 para construir en su lugar la que durante unos años fue la sede del Banco de España, formaba parte de un conjunto de naves industriales proyectadas por Rafael Masó y tenía la entrada principal en la gran vía de Jaume I. Pero Colomer se situó en la calle Bonastruc de Porta, cerca de la vía del tren, que se aprecia por una línea horizontal en el suelo entre los postes de electricidad. El lugar era harto conocido para Colomer, ya que también era la parte posterior de la ronda Ferran Puig, núm. 10, donde él y Francesc Gallostra tenían su negocio de decoración desde hacía un año. En realidad, la visión del edificio queda obstruida por la vegetación, por una pared y por los postes de electricidad que aparecen en primer término y en el centro de la composición. En este momento inicial de su carrera, Colomer ya demuestra que no estaba interesado en el edificio en sí sino que, claramente, lo que buscaba era el juego de formas en un lugar que podía parecer elegido al azar, sin interés aparente.

Colomer utilizaba un lenguaje que, desde el realismo, era rotundamente moderno porque subvertía la importancia del motivo y hablaba de un espacio en la periferia de la ciudad, de arquitectura industrial, un lugar aparentemente desordenado y caótico que para mucha gente no habría sido digno de la mirada del artista. Pero con el juego geométrico de las plantas, los postes, los cables eléctricos y las formas del edificio, a los que dota de un cromatismo muy sutil y cuidado —la pintura refleja un día de nieve, frío—, Colomer hablaba de la belleza cotidiana y del poder de transformación que tenía la mirada del artista. Así inauguraba un discurso que nunca más abandonaría, a pesar de los cambios y la evolución de su lenguaje.

Del año 1938 me ha llamado la atención una serie de seis dibujos de arquitectura (núm. cat. 10-15, p. 90-91), muy esmerados en el tratamiento y en la presentación, insertos en un recuadro. Destacan dos, especialmente, que llevan en letra manuscrita de Colomer los nombres “Amparo” y “¡Amparo! García Lorca”. Esto indica, sin duda, que se trata de una imagen relacionada con el poema del mismo nombre de Federico García Lorca perteneciente al Poema del cante jondo (1921-31), que empieza con los versos: “Amparo, ¡qué sola estás en tu casa, vestida de blanco!” Quizás se trataba de una serie de ilustraciones para poemas o de proyectos para decorados de una representación teatral, como se podría deducir del núm. cat. 15.